El equipo de Cambiaso llevaba 39 partidos sin derrotas desde 2012; los Pieres ganaron por 10-9 en chukker suplementario.

En una definición espectacular, Ellerstina dio el gran golpe: en la final del Abierto de Hurlingham derrotó por 10-9 a La Dolfina en chukker suplementario y le quitó al equipo de Adolfo Cambiaso un invicto de cuatro años y 39 triunfos consecutivos.

Lejos del partidazo que protagonizaron en Tortugas, esta vez se vio un partido más cerrado. En el final del sexto chukker, una situación polémica -un penal para La Dolfina, correctamente sancionaod- pareció desconcentrar a Ellerstina. Un penal convertido por Cambiaso en el comienzo del último chukker parecía sellar la definición, pero no fue así. Gonzalo Pieres aportó dos goles; Facundo anotó el 9-9 para llegar al chukker extra. En el tiempo extra, no pudo definir Pelón Stirling, y en el contraataque llegó el gol de oro de Pieres.

«Estoy muy contento, sobre todo porque en esta final confirmamos que podemos cortar una racha y saber que se le puede ganar a La Dolfina», destacó Gonzalito Pieres, decisivo en la victoria en el clásico del polo argentino de los últimos años. En tanto, Pablo Pieres señaló: «Le pedí a Dios que fuera gol el de Gonzalo y que por favor entrara esa bocha. Hace un mes nos planteamos no volvernos locos en el partido y eso hicimos sobre el final, cuando parecía que todo estaba perdido después de estar tres goles abajo. Sin embargo, estuvimos tranquilos y ganamos».

La caída significó para La Dolfina el final de una extraordinaria serie de victorias (39) y títulos (10) de Triple Corona consecutivos. Así, el equipo de Cambiaso se quedó con las ganas de igualar el récord de 11 coronas seguidas de Coronel Suárez entre los abiertos de Los Indios y Tortugas de 1974 y 1977 (el de 1976 no se definió y no se jugó Hurlingham ’76). Además, es el primer partido que pierde con esta formación en Hurlingham desde hace seis temporadas

Más allá de este tropiezo, no cambia mucho el panorama para el Abierto de Palermo que comienza el sábado próximo, porque La Dolfina mantiene el rótulo de máximo candidato. Pero, ahora, está claro que no es un equipo invencible, con todo lo que ello significa.