Finca Buenaventura, ubicada en la prestigiosa región del Valle de Uco apuesta a cinco líneas de calidad de vinos.

Ana y Fernando del Castillo, abogados de profesión, pero apasionados por el “microterroir” de Mendoza llegaron en 15 años a conquistar grandes premios y desarrollar cinco líneas de productos de máxima calidad. Como público el sitio especializado ArgentinaRural, es una bodega familiar que ya ha abierto mercados y exporta el 80% de su producción.

Según Magdalena del Castillo, gerente comercial de Finca Buenaventura, todos los vinos que integran las distintas líneas «son obras de arte» y alta gama.

Las líneas son:

Yolo:  es la línea jóven, el único en sus gamas. Está conformada por un malbec y un blend (malbec 60% cabernet Sauvignon. 40 %). Tiene un reposo en barrica de roble francés durante nueve meses.

El cual es considerado un regalo de los padres a los hijos para vivir intensamente y con respeto. Es un blend que ya ha sido premiado en Europa.

Ad Astra: Es línea premium, de alta gama, de las cepas Cabernet Sauvignon, y Malbec, Esta línea tiene un paso por barrica de roble francés de primer uso durante 12 meses y un año de reposo en botella antes de salir a la venta.

Es un homenaje al cielo del “terroir” donde se ubican, al pie de la cordillera de los andes a 1.170 msnm, en Los Árboles, Valle de Uco. un paisaje único y perfecto donde parece que el cielo puede tocarse con las manos. Ambos, tienen premios internacionales. 

Áureo: La Obra blend, que es un 40% cabernet Sauvignon no filtrado y 60% Malbec; Petit Verdot; Ruta 90 malbec; Colección y Punto Áureo.  Tienen un tiempo de guarda y paso por barrica de roble francés de primer uso durante 12 meses con reposo en botella durante un año botella. La diferencia entre las líneas está dada por el trabajo en los distintos “terroirs”, distintas alturas y conformaciones del suelo, por supuesto el corte del enólogo hace la diferencia también.

Se llama así debido a que el Áureo Punto en las obras de arte es el punto justo de equilibrio. Otro homenaje al “terroir” donde está ubicada la Finca, con un microclima especial que permite altas producciones. Ese “terroir” elegido, más cada uno de sus vinos serían el punto de equilibrio. Para la familia elaborar vino es una obra arte. Fue impulsada mientras vivía Miguel Brasco, amigo de la familia, abogado y periodista que se enfocó en la escritura de vinos y todo lo relacionado a lo gourmet.

Descarriados:  Es un blend de malbec, de los distintos “terroirs” de la finca que llega al mercado en septiembre, y es un Single Vineyard (como todos los vinos de Finca Buenaventura) Con un tiempo de guarda en barricas de roble francés de primer uso durante 15 meses. Super Premium.

Está relacionada con los creadores del proyecto, Fernando y Ana. Dejaron sus actividades para formarse y dedicarse de lleno a la Finca y bodega. 

Por último, la línea Bunbury: Es un trivarietal. Petit Verdot 25%, Cabernet Sauvignon 25% y Malbec 50%.  también relacionada con el arte, en este caso con la literatura. Basada en una obra de Oscar Wilde. El Personaje principal de la obra crea a Mr. Bunbury (una especie de doble personalidad) Lo utilizaba para escapar de lo que no le gustaba hacer y lo limitaba. Mister Bunbury le permitía ser libre.

De acuerdo a esta nota del sitio especializado ArgenVinos la bodega familiar ya exporta el 80% de su producción y ahora apunta a fortalecerse en el mercado interno.

Magdalena Del Castillo destacó que «como bodega familiar buscamos elaborar vinos únicos, salir del molde, tenemos mucho potencial, elaboramos únicamente con uva de nuestro viñedo, esto permite tener calidad y continuidad en el tiempo. Todo lo hacemos con mucho profesionalismo. Sigo cada etapa de elaboración y producción, entrar en argentina es todo un desafío, y estoy orgullosa de la oportunidad que me dan mis padres».

De esta manera el vino argentino sigue conquistando mercados internacionales gracias al trabajo de bodegas familiares que posicionan productos de gran valor agregado.