Actualizado: agosto de 2026
La clonación de caballos de polo cambió la manera de pensar la genética y la reproducción dentro del alto hándicap.
Adolfo Cambiaso fue uno de los grandes impulsores de esa transformación y su yegua Cuartetera se convirtió en el caso más emblemático: sus clones llegaron a competir y ser premiados en el Abierto Argentino de Palermo.
En un deporte en el que la calidad de la caballada puede resultar tan determinante como el talento del jugador, conservar la genética de un caballo excepcional representa una ventaja enorme. La historia de Adolfo Cambiaso, Cuartetera y la clonación muestra cómo la biotecnología pasó de ser una posibilidad experimental a formar parte del universo de la cría de caballos de polo.
¿Por qué Adolfo Cambiaso empezó a clonar caballos?
Uno de los antecedentes decisivos ocurrió en 2006 con Aiken Cura, uno de los caballos preferidos de Cambiaso. El animal sufrió una grave lesión durante una final y tuvo que ser sacrificado.
Antes de perderlo definitivamente, Cambiaso decidió conservar células del caballo. Ese material quedó almacenado criogénicamente y años más tarde se convirtió en la base de un proyecto que buscaba algo que hasta entonces parecía extraordinario: reproducir genéticamente a algunos de los mejores caballos que había montado.
El polista argentino se vinculó posteriormente con el empresario estadounidense Alan Meeker y participó del desarrollo de Crestview Genetics, una compañía dedicada a la clonación equina.

El objetivo no consistía solamente en volver a obtener un animal parecido. La posibilidad de conservar una genética excepcional permitía también utilizar posteriormente esos clones dentro de programas reproductivos.
Cuartetera, la yegua que cambió la historia de la clonación en el polo
Si existe un nombre asociado internacionalmente con la clonación de caballos de polo es Cuartetera.
La yegua fue una de las montas más importantes de la carrera de Cambiaso y se convirtió en una referencia del alto hándicap por su velocidad, agilidad y capacidad para responder dentro de la cancha.
Su valor deportivo llevó a que su genética fuera preservada y posteriormente replicada. Con el tiempo nacieron varios clones identificados mediante diferentes números, que comenzaron a entrenarse y competir.
El resultado superó la etapa puramente experimental. Los clones de Cuartetera demostraron que podían alcanzar el máximo nivel deportivo.
Para conocer qué características se buscan en este tipo de animales, podés consultar nuestra guía Caballo de polo: características, historia y entrenamiento.
Seis clones de Cuartetera en una final de Palermo
Uno de los momentos decisivos llegó en la final del Abierto Argentino de Polo de Palermo de 2016.
Cambiaso disputó aquel partido utilizando seis clones de Cuartetera dentro de su lote de caballos. Cinco fueron utilizados inicialmente y otro permaneció como caballo de recambio.

La Dolfina derrotó a Ellerstina por 16-12 y Cambiaso calificó aquella experiencia como un hecho histórico. Uno de los clones, Cuartetera 01, fue además señalado por el propio jugador como uno de los caballos que mejor rendimiento tuvo durante la final.
Polo World Magazine documentó aquel momento en Dónde quedó ubicado Adolfo Cambiaso en la historia del polo argentino.
La utilización de seis clones en el partido más importante de la temporada argentina terminó de demostrar que la clonación ya no era solamente una herramienta reproductiva: podía tener impacto directo dentro de la máxima competencia.
Cuartetera B06 Clon y los premios en Palermo
Los resultados deportivos continuaron años después.
En la final del Abierto Argentino de Polo de 2023, Cuartetera B06 Clon, jugada por Adolfo Cambiaso, recibió la Copa Lady Susan Townley al mejor caballo jugador de la final, además de otros reconocimientos vinculados a su actuación.
La distinción fue registrada oficialmente por la Asociación Argentina de Polo después de la final entre La Natividad y La Dolfina Saudi.
Ese reconocimiento resulta especialmente significativo porque demuestra que un clon de Cuartetera no solo consiguió competir en el alto hándicap sino alcanzar la máxima consideración individual dentro de una final de Palermo.
¿Cómo funciona la clonación de un caballo?
La técnica utilizada para clonar caballos se conoce como transferencia nuclear de células somáticas o SCNT, por sus siglas en inglés.
De forma simplificada, los especialistas obtienen una célula del animal que se desea clonar. El núcleo de esa célula contiene la mayor parte de su información genética.
Ese núcleo se introduce posteriormente en un ovocito cuyo propio núcleo fue retirado. El material resultante es activado para comenzar el desarrollo embrionario y, si evoluciona correctamente, el embrión se transfiere a una yegua receptora que lleva adelante la gestación.
La investigación científica en reproducción equina muestra que la clonación mediante SCNT es actualmente una realidad comercial, aunque continúa siendo una técnica compleja y con limitaciones de eficiencia reproductiva.
Clonación y transferencia embrionaria no son lo mismo
La clonación y la transferencia embrionaria son dos técnicas diferentes que a veces se confunden.
En una transferencia embrionaria convencional, una yegua y un padrillo producen un embrión mediante reproducción. Ese embrión es posteriormente implantado en una yegua receptora, permitiendo que la madre genética continúe su actividad deportiva.
La cría resultante combina genes de ambos progenitores.
En la clonación, en cambio, el objetivo es reproducir la información genética nuclear de un individuo determinado.
Ambas técnicas pueden complementarse. Un clon de una gran yegua puede incorporarse posteriormente a un programa reproductivo y producir descendencia mediante reproducción convencional o transferencia embrionaria.
¿Un caballo clonado es exactamente igual al original?
Un clon comparte esencialmente el mismo ADN nuclear que el animal del cual procede, pero eso no significa que ambos vayan a convertirse en caballos idénticos en todos sus aspectos.
El ambiente, la alimentación, el entrenamiento, las experiencias durante el desarrollo y otros factores pueden influir sobre el comportamiento y el rendimiento deportivo.
Precisamente por eso el polo ofreció un campo especialmente interesante para observar el fenómeno: varios clones de Cuartetera pudieron ser preparados y utilizados bajo condiciones similares, pero cada uno desarrolló características propias dentro de la cancha.
Qué cambió la clonación en la cría de caballos de polo
La clonación abrió posibilidades que antes resultaban imposibles para los criadores.
Permite preservar la genética de animales que murieron, fueron castrados o ya no pueden reproducirse, y también multiplicar la disponibilidad genética de yeguas excepcionales.
Esto modificó parcialmente la lógica de la selección dentro del polo de alto nivel. Un caballo extraordinario ya no representa solamente un éxito deportivo individual: su genética puede conservarse y utilizarse durante muchos años.
Sin embargo, la técnica también genera debates. Una de las principales críticas es que la clonación no crea diversidad genética por sí misma: replica material ya existente. También existen discusiones alrededor del costo de estas tecnologías y de las ventajas competitivas que pueden generar para organizaciones con mayor capacidad económica.
De la clonación a una nueva etapa de biotecnología equina
La clonación no fue el final de la incorporación de tecnología a la reproducción equina.
Argentina continuó desarrollando investigación biotecnológica aplicada a caballos deportivos, incluyendo técnicas más recientes de edición genética. Eso abre un escenario diferente, porque clonar y modificar genes son procedimientos conceptualmente distintos.
Mientras la clonación busca reproducir una genética existente, la edición genética permite modificar determinadas características del ADN. Esa diferencia generó nuevos debates regulatorios y deportivos durante los últimos años.
Adolfo Cambiaso, Cuartetera y una revolución que llegó a la cancha
La importancia de la historia de Adolfo Cambiaso y Cuartetera radica en que la clonación dejó de ser una curiosidad científica para convertirse en un hecho deportivo observable.
Los clones jugaron finales de Palermo, ganaron partidos y recibieron premios individuales. Al mismo tiempo, demostraron cómo la genética, la reproducción y el entrenamiento comenzaron a integrarse cada vez más dentro del alto rendimiento.
Esta evolución también puede verse en espacios dedicados a la cría y selección del Polo Argentino. En El polo en La Rural de Palermo: caballos, genética y grandes campeones repasamos cómo criadores, ejemplares y líneas genéticas forman parte de otra dimensión fundamental del deporte.
La historia de Cambiaso, Cuartetera y sus clones representa así uno de los capítulos más singulares de la evolución moderna del caballo de polo: un punto de encuentro entre deporte, ciencia y genética que terminó transformando la manera de pensar la caballada de elite.
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